Conceptos

Dinero fiat vs. dinero sano

Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, el dinero no fue inventado por ningún gobierno. Surgió del mercado. Las personas, intercambiando bienes entre sí, fueron descubriendo que ciertos objetos eran más útiles como medio de intercambio que otros. Sal, ganado, conchas, cobre, plata y finalmente oro.

¿Por qué oro? No fue capricho. El oro reunía un conjunto de propiedades que lo hacían superior: es escaso, divisible, homogéneo, durable, fácil de verificar y casi imposible de falsificar. Nadie lo eligió por decreto. Millones de personas, a lo largo de siglos, lo eligieron libremente porque resolvía un problema práctico mejor que cualquier otra cosa.

A esto Carl Menger, fundador de la escuela austríaca, lo llamó el origen espontáneo del dinero. El dinero no fue diseñado. Emergió.

¿Qué es el dinero sano?

El oro cumplió esta función durante milenios. No porque fuera perfecto, sino porque ningún rey podía fabricar oro de la nada. Si quería más, tenía que minarlo — un proceso costoso y lento que limitaba naturalmente la expansión de la oferta. Esa limitación era la fuente de su estabilidad.

¿Qué es el dinero fiat?

La palabra "fiat" viene del latín y significa "hágase". Dinero fiat es dinero que existe porque un gobierno dice que existe. No tiene respaldo en ningún commodity. No tiene valor intrínseco. Su valor depende exclusivamente de la confianza en el gobierno que lo emite y de la obligación legal de aceptarlo.

El experimento fiat moderno comenzó el 15 de agosto de 1971, cuando Richard Nixon eliminó la convertibilidad del dólar en oro. Hasta ese momento, cada dólar tenía un respaldo parcial en oro depositado en Fort Knox. Después de Nixon, cada dólar tiene respaldo en la promesa del gobierno de Estados Unidos de no abusar de la impresora. Una promesa que, como toda promesa de un político, se cumplió hasta que dejó de cumplirse.

El principio del dinero sano tiene dos aspectos. Es afirmativo, aprobando la elección del mercado de un medio de intercambio de uso común. Es negativo, obstruyendo la propensión del gobierno a interferir con el sistema monetario.
Ludwig von Mises — Teoría del dinero y del crédito, 1912

El problema de fondo

El dinero fiat tiene un defecto de diseño que no es un bug, es un feature: el que lo emite puede crear más cuando quiera. Esa capacidad es una tentación irresistible para cualquier gobierno. ¿Necesitás financiar una guerra? Imprimí. ¿Necesitás ganar una elección? Imprimí. ¿Necesitás rescatar bancos que hicieron apuestas irresponsables? Imprimí.

Desde 1971, el dólar perdió más del 85% de su poder adquisitivo. El peso argentino, en el mismo período, perdió prácticamente el 100%. No es que los bienes y servicios se volvieron más caros. Es que las unidades con las que los medimos se volvieron más abundantes y, por lo tanto, menos valiosas.

Todos los episodios de hiperinflación de la historia ocurrieron con dinero fiat. Ninguno ocurrió bajo un patrón oro. Eso no es coincidencia. Es consecuencia del diseño.